Los musulmanes de China: los Hui


Los hui. Fuente
“-De modo que este edificio con trazas de pagoda es una mezquita. ¡Qué raro! ¡ si los musulmanes de China son los pueblos turcos de Xinjiang!
-Míreme bien. No soy uigur ni pertenezco a ninguna otra población de lengua turca. Hablo chino y soy beijinés. Soy musulmán. Soy un hui”.


Elisabeth Allès, Musulmanes de China. Antropología de los Hui de Henan, p.13
La historia de la penetración del islam en China se remonta a mediados del siglo VII. Embajadores, comerciantes y eruditos de la lengua árabe y persa, atraídos por la prosperidad económica y llegados por las rutas tradicionales –por mar hasta Cantón y por tierra la ruta de la seda- comenzaron a llegar a China, donde se afincaron y fundaron familias desde el siglo X.

Dentro del mundo islam en China, los hui, llamados huizu, son desde 1953 una de las 56 etnias que reconoce el estado chino,  y la más numerosa de las diez nacionalidades musulmanas, con 9 millones de integrantes. Sin una lengua específica, hablan las lenguas locales y la nacional, pero, en la práctica religiosa utilizan términos persas y árabes. Orgullosos de ser una minoría nacional, y celosos de su condición, son principalmente agricultores y se encuentran diseminados por todas las provincias, residiendo en comunidades independientes entre sí, vinculadas a una mezquita, especialmente concentrados en el norte de China. Será en la provincia de Henan donde los escritos coinciden en señalar una llegada masiva de musulmanes, que se asentaban en calles reservadas, en la dinastía Yuan (1206-1367), aunque también se recogen testimonios de una presencia anterior. Durante la dinastía Ming (1368-1644) se llevó a cabo una fase de integración y asimilación con un profundo arraigo local, sin la exclusión de la continuidad del islam. Fue a fines del siglo XIX y principios del XX, en una serie de revueltas contra el poder imperial, cuando tomaron conciencia de comunidad -al igual que hacían algunas otras etnias como la manchú- que no ha dejado de crecer hasta hoy día.
Mapa sobre las minorías étnicas de china. Fuente
Los hui, como el resto de las etnias que coexisten en China, proclaman con fuerza lo que le parece decisivo en la frontera que se traza a sí misma o que le trazan en un momento dado. A principios de los años ochenta del siglo XX, tras la interrupción de las prácticas religiosas y culturales durante la Revolución Cultural, los hui sintieron la necesidad de recordar al mundo lo que significaba “ser hui”. Fue en este periodo donde se produjo la reapertura y restauración de las viejas mezquitas en forma de pagoda que tanto caracterizan su cultura. Lugar de encuentro entre los vecinos del barrio, se dedican a las enseñanzas del islam, a la publicación de revistas y acogen escuelas musulmanas de artes marciales. Son de gran importancia en las grandes celebraciones rituales o las oraciones de los viernes. Frecuentadas sobre todo por hombres, las mujeres suelen tener un horario particular o, incluso, también tienen sus propias mezquitas -peculiaridad del islam chino-. Suelen ser más pequeña que la de los hombres y para que exista ésta, tiene que haber ya una masculina en el barrio.

Los hui al nacer reciben un nombre coránico o jingming. Se elige un nombre al azar en el Corán y se le sopla en la oreja izquierda, en el caso de ser niño, y en la derecha en el caso de ser niña. Sin embargo, este nombre, por lo general, no se usa en la vía pública, y solamente se reconoce el nombre chino. En el lenguaje cotidiano las grandes familias se conocen por su nombre patronímico –sus apellidos. Los interesados usan por escrito el término shizu shi: apellido, zu: clan o familia. La pertenencia a esta entidad corresponde más al orden de lo simbólico que al de la genealogía estrictamente hablando, aunque el sentimiento de pertenencia se inspira en la historia del linaje.
Pagoda-mezquita hui. Fuente
Para el contraimiento del matrimonio, la regla general de prohibición del matrimonio entre individuos del mismo patronímico no siempre se cumple, y las uniones son frecuentes. La regla más importante es que ambos cónyuges sean creyentes y la ceremonia se adapta a los usos tradicionales de cada lugar. No se puede hablar de poligamia en sentido estricto, porque, al igual que los han, tienen una esposa principal que ejercía autoridad sobre las concubinas y los hijos. Los gastos de la boda se discute entre ambas familias a través de un mediador, y es el novio el que paga la ceremonia y una habitación para alojar a la futura esposa. Por el contrario, la novia aporta todos los enseres domésticos. En la casa suelen colocar una frase en árabe que los diferencia de las demás etnias.

Los hui se les conoce en China, ante todo, como los que no comen cerdo. Este hecho induce a una relación especial de los hui con la noción de lo puro y lo impuro. Es una regla que se cumple a raja tabla, por lo que se presta un cuidado especial a la venta de productos de alimentación y a la hostelería. Además, no pueden comer carne de animales que no se hayan sacrificado ritualmente –donde vemos alguien especializado en esta labor en las mezquitas. Estas nociones de pureza e impureza les lleva a identificar a los han como sucios, a diferencia de ellos.

Los conflictos entre los hui y los han no son resultado de choques entre comunidades ajenas entre sí, sino derivados de problemas y acontecimientos políticos, como por ejemplo luchas producidas por el intento de conseguir el poder administrativo que se le ha denegado a una ciudad, que perduran hasta hoy día y que se resuelven a través de la fuerza, restableciendo el orden la policía o incluso el ejército. Asimismo, las luchas entre las cofradías de los propios hui han sido a menudo mortíferas, por lo que la presentación como comunidad unida, armoniosa y solidaria es un mito alimentado por la falta de información.

A diferencia de otras etnias, que parece que la globalización va a acabar con ellas, la de las nacionalidades musulmanas, y entre ellas los hui, parece ser que existe un cierto arraigo entre las diferentes comunidades que la integran, y cierta libertad del estado chino, que no afectan la integridad cultural de esta interesante etnia.

Bibliografía

ALLÈS, E., “Musulmanes de China. Antropología de los Hui de Henan”, Biblioteca de China contemporánea, Barcelona: Ediciones Bellaterra SL., 2008.

XU, Y., y WANG, B., Minorías étnicas de China, Editorial Popular, Madrid, 2012.

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