La mafia china

Escena de una triada china. Fuente

Ahora sé por qué los tigres se comen a sus crías
Al Capone

Así como el origen de la pasta no es italiano, sino que fue Marco Polo quien la trajo de China, también la mafia es oriunda de estas tierras lejanas de oriente según numerosos investigadores en la materia. La historia china, plagada de conflictos, avances y conspiraciones palaciegas para alcanzar el poder, nos rebela que siempre ha estado salpicada de sociedades secretas –la primera conocida ya aparece en la dinastía Zhou (1122–256 a.n.e.)-. Sin embargo, a excepción de alguna revuelta en alguna fecha concreta, no han sido relevantes para la historia política de China hasta el siglo XIV. Es en esta fecha cuando aparece por primera vez con fuerza, y derivará con los siglos en las conocidas tríadas chinas.
Hacia el 1300, y bajo la deteriorada dinastía Yuan (1206–1367) –de origen mongol-, la población china estaba dispuesta a sublevarse. La oposición se cristalizó en las sociedades secretas prohibidas en el momento. En este caos de resistencia al gobierno aparece la figura de Zhu Yuanzhang, un pobre campesino que había ingresado en un monasterio para evitar la hambruna y que se había relacionado con una de las sectas enemigas del gobierno, la Loto Blanco –secta budista, integrada en su mayoría por campesinos pobres-. Éste, más tarde, entabló contacto con la clase acomodada, de quienes recibió educación y encauzamiento político. Se presentó al pueblo como un líder en contra de los extranjeros mongoles. Gracias al apoyo de las sociedades secretas, Zhu consiguió derrotar al último emperador de la dinastía Yuan y se proclamó emperador en 1368 –iniciándose así, la dinastía Ming (1368-1644), estableciendo la capital en Nankín y adoptando el seudónimo de Hungwu. Por tanto, es la primera vez en la historia de China que una sociedad secreta consigue llevar al poder a uno de sus miembros. Pero, sin embargo, es durante la dinastía Qing (1644-1911), de origen extranjera como la dinastía Yuan, cuando se consigue formalizar a las sociedades secretas, de una forma que va a ser imparable a lo largo de la historia de China y se va a convertir en uno de los mayores lastres de la historia de este país.
Existen varias teorías que hablan de la aparición de la primera Tríada que se erige para luchar contra el poder de la dinastía Qing; sin embargo, la más extendida es la que nos cuenta que durante el reinado del emperador Kangxi se produjo una gran invasión desde el estado de Silu, comandada por el general Phang Lung Tien, y que no lograron detener. En esta situación se redactó un edicto reclamando voluntarios a lo largo de todo el reino para detener la invasión. Estas noticias llegaron hasta el templo de Sio Lam (Shaolin), situado en la prefectura de Foochou. Se organizó un grupo de 128 monjes encabezados por el responsable del templo, se presentaron ante el Emperador para contar con su apoyo en el enfrentamiento contra el enemigo, y éste aceptó. El éxito fue rápido y el Emperador les regaló como agradecimiento el Sello Imperial -otorgaba poder en todo el distrito-, un Anillo de Jade y una Espada de honor. Año más tarde, el emperador murió y le sucedió su hijo. El prefecto de Foochou –receloso del poder otorgado a los monjes de Sio Lam- avisó al emperador de que los monjes querían acaparar todo el control del distrito y estaban preparando una gran revuelta contra el Imperio. Esto hizo que el nuevo emperador organizara un ataque por sorpresa contra el templo, del que solo sobrevivieron cinco miembros. Estos se juraron fidelidad y dedicaron sus esfuerzos a hacer pagar tanto sufrimiento a la dinastía Qing. Fueron reclutando gentes de todo tipo. El resto de la narración está plagada de auténticas proezas de lucha y magia. Lo que sí es cierto es la destrucción del Templo de Shaolin y las ayudas recibidas por los monjes-guerreros al emperador en momentos de revueltas.  
Miembros de la sociedad secreta conocida
 como los Bóxers. Fuente
La dinastía Qing gobernó China durante más de dos siglos y medio, controlando un territorio de 13 millones de km2 y gozando de una estabilidad y prosperidad social y económica, acompañado de un crecimiento demográfico de 430 millones en el siglo XIX. Sin embargo, como ocurre con todas las dinastías chinas, la Qing también se fue deteriorando con el tiempo. La entrada de las potencias extranjeras en China, la crisis agraria y la corrupción de la corte Qing, hizo que se gestara y desarrollara un fuerte sentimiento anti-Qing. Así se produjo a principios de siglo XX el levantamiento de los Bóxers –una sociedad secreta dirigida por un grupo de campesinos y gente de las capas sociales bajas que practicaban rituales y artes marciales y se consideraban a sí mismos invulnerables-. Inicialmente, era un movimiento antimanchú aunque, debido al apoyo forzado al que se vieron obligados los Qing a darles a causas de las continuas revueltas que no podían sofocar, focalizaron su ira contra los extranjeros. Durante unos días sitiaron las legaciones extranjeras de Pekín en verano de 1900, pero los países extranjeros enviaron un ejército a Pekín, y la Corte tuvo que huir a Xian.
Esta situación de crisis hizo que el nacionalismo chino cada vez fuera más intenso y se acusara a los manchúes de los males de China. En 1911 se llevó a cabo la última revolución, Revolución Xinhai, que acabó con el Imperio chino. En esta revolución participaron las tríadas activamente. Aportaron armas y dinero y se convirtieron en el canal para difundir las ideas revolucionarias entre el campesinado y eliminaban a todos los opositores.  La revolución hoy se narra en el país como la precursora de la China actual y algunos de sus protagonistas son tratados como héroes.
La corte Qing reaccionó a la revolución Xinhai. Para ello, ordenó la ofensiva bajo el mando de Yuan Shi-kai –militar que gozaba de un gran prestigio-; sin embargo, parte del ejército terminó poniéndose al lado de los rebeldes. El 30 de diciembre de 1911 se proclamaba oficialmente la República de China, proclamando como presidente provisional a Sun Yat-Sen –líder del Kuomintang o Partido Nacionalista-, conocido hoy en día como el padre de la China moderna, aunque tuvo que dimitir en 1912. En 1913 llevó a cabo una segunda revolución, pero fue incapaz de recuperar el poder, por lo que partió a Japón, donde organizó un gobierno en el exilio. Regresó a China e intentó establecer un nuevo gobierno en 1917 y 1921, hasta que se proclamó generalísimo de un nuevo régimen en 1923. Según los historiadores, Sun dirigía la Tríada de las Tres Armonías, una de las más grandes del país. Esta sociedad secreta aportó armas y dinero para financiar la revolución. Además, fue un canal para difundir las ideas revolucionarias entre el campesinado. Para estas fechas, cerca de 35 millones de chinos ya pertenecía a alguna sociedad secreta, incluido muchos de sus gobernantes. Transformadas en entes parecidos a las sociedades de socorros mutuos, degeneraron en organizaciones criminales y se instalaron en Hong Kong, enclave que prosperaba gracias al comercio legal del opio establecido por los británicos.
Sun Yat-Sen, considerado padre
 de la China moderna. Fuente
Tras la muerte de Sun en 1925, el Kuomintang se quedaba sin cabeza y la lucha se la disputaban Wang Jingwei y Chiang Kai-shek. Mientras tanto, la tensión entre el Kuomintang y los comunistas seguía creciendo. Los nacionalistas intentaron reunificar China bajo el gobierno revolucionario y para ello necesitaba destruir los sindicatos comunistas de Shanghai –por aquel entonces la causa comunista estaba tomando cada vez más fuerza-, y lo consiguió aliándose con una de las tríadas más poderosas: La Banda Verde. El resultado fue el poder absoluto para los nacionalistas bajo el mando de Chiang Kai-shek, y el monopolio del opio y de la prostitución para la Banda Verde. Mientras tanto, otro jefe del KMT asumía la conducción de una tríada: 14k, es hoy en día una de las más poderosas del planeta. Las sociedades secretas se modernizan, convirtiéndose en un nuevo tipo de asociación mafiosa donde confluyen: estructura jerárquica, una estricta disciplina, el uso de la violencia para conquistar sus esferas de influencia y la falta de escrúpulos. Además, es ahora cuando la clasificación de los miembros se va a basar en un poder real y no en la antigüedad. Además, estas asociaciones son cómplices del gobierno del Kuomintang que les utiliza como instrumento en contra del Partido Comunista.
La bonanza de las mafias chinas fue interrumpida por la invasión de los japoneses en 1937. Estos ocuparon Hong Kong y prohibieron el comercio de opio. Aunque algunas tríadas establecieron acuerdos de conveniencia con los ocupantes. A cambio de mantener el orden y trabajar como espías, las pandillas pudieron manejar el mercado negro, la prostitución y las drogas. Tras la Segunda Guerra Mundial y la derrota de Japón en esta, las tríadas consiguieron organizarse en Hong Kong. Cientos de mafiosos chinos se pusieron el uniforme y llenaron las vacantes en las filas de la ley.
Con el gobierno de la República Popular de China de 1949, el Kuomintang se traslada a Taiwán. Con ello, las tríadas más importantes huyeron y se establecieron en Hong Kong, donde el jefe de la Banda Verde instaló el primer laboratorio para producir heroína a gran escala que provocó una guerra entre los criminales, de la que salió vencida la 14k, que en 1955 intentó unir todas las tríadas, lo que desató un nuevo enfrentamiento. Los británicos, cansados del creciente desorden, crearon la Triad Society Bureau, una sección policial especializada en el combate contra las tríadas. En la década de los años 50 habían arrestado a unos diez mil chinos, la mayoría de los cuales fueron deportados a Taiwán. Allí crearon otra nueva sociedad, el Bambú Unido, que puso en marcha el tráfico de heroína hacia EEUU y Europa. Para ello, las tríadas enviaron químicos profesionales a la región donde se ubicaron las mejores plantaciones de adormidera del mundo. El sector era controlado por altos oficiales del Kuomintang que, apoyados por EEUU, combatían al mando de tropas irregulares contra la influencia comunista en el sudeste asiático. A cambio de la capacitación química, los jefes de las tríadas exigieron droga de alta calidad y a bajo precio.
En 1950, el número de delitos cometidos en todo el país ascendió a 510.000. Por ello, la recién fundada nueva nación decidió exterminar a los bandidos. El primer movimiento de exterminio de los pistoleros y cabecillas locales se saldó con un balance de un millón de muertos. Para el año siguiente se inició el segundo movimiento, centrándose en el levantamiento militar del Kuomintang y los jefes y altos funcionarios de diversas sociedades secretas. Fueron exterminados por completo y las competencias de las diferentes sociedades secretas que habían acampado a sus anchas en los últimos 20 años. Las nuevas autoridades asestaron duros golpes a los traficantes para así poder luchar con el millón de hectáreas de plantaciones que había en China. Más de ochenta mil criminales fueron condenados a prisión y se prohibió la prostitución.
Desde mayo de 1986, en que la policía logró desmantelar algunas de las mafias que actuaban en Hong Kong, la situación se encareció. Los criminales huyeron hacia otras partes de China para poder ejercer sus actividades con más libertad. Pero no solo de Hong Kong, sino también desde Macao o Taiwán. Sus ámbitos de actuación se extendieron de la costa a las zonas interiores de China con el objetivo de captar a adolescentes pobres. Para 1989, las autoridades solo de la zona de Shenzhen habían desmantelado más de un centenar de bandas de adolescentes y se detuvieron a más de seiscientos miembros durante las operaciones contra la mafia y las bandas de matones.
A principios de los años 90, el aumento del desplazamiento por las fronteras permitió a las organizaciones mafiosas infiltrarse aún más, y multiplicar sus actividades delictivas. De entre estas, la 14k era una de las más activas. Muchos de los criminales huyeron hacia el interior de China y cambiaronn sus nombres y apellidos. Es en esta época es cuando se multiplican las actividades criminales como el tráfico de oro, tráfico de antigüedades, de animales o plantas exóticas. En 1996 la policía china desmanteló 136.225 bandas criminales de todos los tipos.  Desde el año 2000, entidades mafiosas con sede fuera de China continental siguen infiltrándose por diversos medios de comunicación. Mientras, las bandas de delincuentes de ciertas regiones se convierten rápidamente en bandas criminales mafiosas e incrementan su actividad delictiva.
Las tríadas se mueven en la actualidad por móviles meramente económicos. Cualquier motivación patriótica, religiosa, de ayuda mutua, fraternidad y política que hubieran tenido en el pasado han quedado desfasados por el objetivo de hacer dinero. Dentro de las actividades propias de estos grupos destacan las drogas, la migración ilegal, el tráfico de seres humanos, la pornografía infantil, la extorsión, el fraude y la falsificación de documentos.
Hoy en día es difícil saber la estructura real de las sociedades negras, ya que han evolucionado mucho. Junto a los nombres de cada categoría, las tríadas también tienen número, empezando con el número 4, que representan a los cuatro océanos que se dice que rodeaban a China en la antigüedad. En la parte superior de la jerarquía se encuentra el hombre conocido como el Señor de la Montaña o Cabeza de Dragón o Hermano Mayor. Este tiene la responsabilidad final de la tríada y es una persona elegida entre los miembros más importantes. Su palabra es ley. Debajo está El asistente de la Cabeza de Dragón que toma las decisiones en su ausencia. Luego están el Maestro del Incienso y Sin Fung que arbitran y garantizan la continuidad de los rituales de iniciación. Tras estos dos, está La Sandalia de Paja, que es el mensajero. Se le asigna las relaciones con otras sociedades. Después, está el cargo de Los Bastones Rojos, que son los líderes de las pandillas. Se ocupa de la seguridad y la disciplina. El Abanico de Papel Blanco es el responsable de la conservación de los libros de finanzas y de invertir el dinero. Tras éste, están los peones de la delincuencia organizada.
Las cicatrices son muy comunes entre las bandas de Asia y se utilizan como una forma de tatuaje. Aunque las marcas pueden ir en cualquier lado, las marcas de quemaduras se suelen encontrar en los antebrazos, los brazos y la parte superior de las manos. Las mujeres las tienen en los tobillos o pies. Simbolizan la voluntad de cometer un delito por la pandilla. Uno de los tatuajes más reconocidos consta de cinco puntos que quiere decir “Un grupo de buenos amigos”. Otro también muy usual es una marca de tres puntos que significa “mi vida loca”. Además, también se ven los tatuajes de dragones, mapas de países o símbolos religiosos.
La delincuencia organizada utiliza los recursos más avanzados para llevar a cabo su cometido y asimilan los códigos de comunicación y gestión de grupos que ejercen actividades lícitas. Tienen la capacidad de manipular la prensa, comprar jueces u obtener la colaboración de políticos. La cifra de negocios de las mafias se acerca a los 1000 billones de dólares por año. A la cabeza de negocios sucios, se encuentra el tráfico de drogas, seguido del de armas y de personas.

BIBLIOGRAFÍA
BAGLEY, B., La globalización y la delincuencia organizada, Foreign Affairs en Español, 2003.
BAILEY, P., China en el siglo XX, Barcelona: Editorial Ariel Pueblos, 2002.
GERNET, J., El Chino Mundo, Barcelona: Editorial Crítica, 2005.
RIERA CATALÁ, A., La mafia china. Las tríadas, sociedades secretas, Madird: Arcopress, 2010.



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