Goujian: la Excálibur china

Espada Goujian. Fuente


“Las armas son instrumentos fatales que solamente deben ser utilizadas cuando no hay otra alternativa”

“El arte de la guerra” de Sun Tzu

De todas las armas inventadas por el ser humano, ninguna ha alcanzado la simbología esotérica y mistérica de la Espada. Representa la justicia y la soberanía del linaje, pero también la Voluntad y la Espiritualidad, el valor y el poder.

Existe una gran cantidad de espadas reales o que aparecen en el cine o en la literatura, que por su relación con su dueño o su poder, son especialmente conocidas, como Excálibur, la espada legendaria más famosa que conoce el mundo occidental; Tizona y Colada, ambas pertenecientes al Mio Cid, son las más conocidas en España; las forjadas por el japonés Honjo Masamune, considerado el mejor forjador de espadas de la historia de la humanidad; Joyosa, la espada de Carlomagno; Serpiente, perteneciente al gran rey indio Ashoka; o, el Sable de San Martín, la posesión más querida del general San Martín, el principal líder por la independencia de América meridional, por citar algunos ejemplos.

¿Qué ocurre con China? El Gigante Asiático cuenta con una gran cantidad de espadas famosas; sin embargo, hay una que quizás llama más la atención, ya no solo para los expertos, sino para la gente de a pie. Estamos hablando de Goujian. Ni fue extraída de una roca, ni fue entregada a su dueño por la Dama del Lago; sin embargo, como le ocurre a Excálibur, la espada del legendario Rey Arturo, Goujian está rodeada de un halo de misterio. A pesar de ser tan famosa en China, apenas he encontrado información sobre ella. Lo poco, lo he extraído del artículo Goujian: The Ancient Chinese Sword That Defied Time, de la revista Technology & Science de septiembre del 2015.

Inscripción en España Goujian. Fuente

En 1965 se encontraron en el embalse del río Zhang en Jingzhou –Hubei-, más de cincuenta tumbas del Estado Chu, reino perteneciente al periodo de Primavera y Otoño (771-403 a.n.e.). De allí se extrajeron más de dos mil artefactos, entre ellos una espada de bronce enfundada en una vaina de madera con lacado negro en el interior de un ataúd empapado en agua subterránea, en el que también había un esqueleto humano. La espada no tenía ni un solo rastro de moho y estaba completamente afilada. Además, cuenta con una artesanía exquisita para la época. Fabricada en bronce, contiene una alta concentración de cobre, por lo que es más flexible y menos propensa a romperse. Los bordes son de estaño, consiguiendo mantener un borde afilado por más tiempo. La investigación también ha encontrado en ella pequeñas cantidades de hierro, plomo, azufre y sulfuro de cobre, lo que la mantiene a salvo del moho. Cuenta con grabados a ambos lados de la hoja, y esmalte azul y turquesa en el mango.  Es 55,7 cm de largo, más 8,4 cm de empuñadura, por 4,6 cm de ancho. Su peso es de 875 gramos. Además, presenta una inscripción a doble columna. Se encuentra escrito en una variante de la escritura de sello. Los lingüistas descifraron seis de los ochos caracteres, en los que se leía “rey de Yue” y “hecho esta espada de uso personal”. Los dos caracteres restantes serían, probablemente, su nombre.


Mapa Primavera y Otoño (siglo  VIII-V). Fuente

El Estado Yue (510-334 a.n.e.), dentro del periodo de Primavera y Otoño, fue gobernado por nueve reyes. Tras dos meses intentando dar nombre al dueño de la espada, los expertos se lo otorgaron a Goujian (496-465 a.n.e.), por lo que la espada cuenta con unos 2500 años. Goujian fue un emperador del Estado de Yue que gobernó durante un tiempo marcado por el caos. Durante este periodo, el poder se descentralizó. Estuvo plagado de batallas y por un aumento de la alfabetización que llevó a la libertad de pensamiento y al avance tecnológico, entre ellos, el perfeccionamiento de las armas. La historia de Goujian y Fuchai –rey del Estado de Wu- por mantener la hegemonía es conocida en China. Goujian terminó siendo derrotado, pero mantuvo la victoria durante una década.

Además de su valor histórico, lo llamativo de la espada de Goujian es su estado de conservación. Sigue siendo tan fuerte como lo fue originariamente. Gracias a la vaina hermética que la protegía y al sulfato de cobre, se ha conservado en perfectas condiciones. Hoy es un tesoro que sigue dejando sorprendido al mundo que conoce su historia. Gracias a la espada de Goujian, el baúl de las reliquias de la Antigua China sigue viéndose engrosado.


BIBLIOGRAFÍA

GERNET, JACQUES, El Mundo Chino,  Barcelona: Edición Crítica, 2005.

 HILLIARD, B., “Goujian: The Ancient Chinese Sword That Defied Time”, technology & science, September 2015.

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