Constelaciones, eclipses y calendarios en la antigua China


Copia del siglo XVIII de las constelaciones de Shi Shen y Gan Den. Fuente

“Esto no es sino una imitación insignificante de un sistema mucho mayor cuyas leyes tú conoces, y yo no puedo convencerte de que este simple juguete no tiene diseñador y hacedor; ¡sin embargo, tú afirmas creer que el gran original del cual se tomó este diseño ha llegado a existir sin diseñador o hacedor!”

Isaac Newton

En casi todas las religiones antiguas existía la cosmogonía, que intentaba explicar el origen del universo, ligando éste a los elementos mitológicos. La historia de la astronomía es tan antigua como la historia del ser humano. En China, algunos objetos del Periodo Neolítico se adornaron con dibujos y signos astronómicos. El Shiji Memorias históricas- del historiador Sima Qian –siglo II a.n.e.- afirmó que el legendario emperador Huangdi –principal divinidad de la mitología china- estableció el concepto del Wuxing –Cinco elementos naturales: metal, madera, agua, fuego y tierra- y podía explicar las correlaciones entre ellos. Así resolvió el problema de los meses y días bisiestos intercalando un mes adicional y dividió todas las cosas bajo el Cielo en 5 grupos. Cada elemento en el mundo estaba sujeto a un orden predeterminado y si dichos elementos operaban de acuerdo a lo establecido para ello, no se darían conflictos en el mundo. Viviendo en armonía con sus súbditos, plantó la semilla del concepto filosófico “integración entre la naturaleza y la humanidad”, base ideológica para la observación astronómica. Además, creó un puesto de funcionario llamado Huozheng –observador de Marte-, encargado de dirigir la producción agrícola, según lo observado en los movimientos astrológicos. Asimismo, debía observar el Sol, la Luna y otras estrellas menores, pronosticar los eclipses solares y lunares, elaborar calendarios y determinar los periodos climáticos.

Durante el periodo de los Reinos Combatientes (siglo V-III a.n.e.), Gan De escribió ocho tomos  sobre astronomía y astrología, Tianwen Xingzhan, y Shi Shen  ocho volúmenes sobre astronomía, Tianwen; pero, por desgracia, hoy en día no se conserva ningún ejemplar. Años posteriores se lograron compilar algunos segmentos de aquellas obras en conjunto y se le llamó Catálogos Siderales de Gan De y Shi Shen, donde aparece 815 cometas descubiertos por Shi Shen en 120 constelaciones, y 146 constelaciones y 687 astros descubiertos por Gan Den. Lo más valioso fue el hecho de que Shi Shen proporcionó los valores concretos de las coordenadas de las estrellas estándares distribuidas en las 120 constelaciones, empleando el sistema de coordenadas ecuatoriales, es decir, podía definir la posición de cualquier cuerpo celeste en la esfera armilar -modelo de la esfera celeste utilizada para mostrar el movimiento aparente de las estrellas alrededor de la Tierra o el Sol- por la relación entre la ascensión y la declinación, contribuyendo de forma exponencial a la astronomía mundial, ya que los occidentales usaban el sistema de coordenadas elípticas. Los resultados de ambos fueron recogidos en el Horóscopo y Observación Astrológica del Reino de Kaiyuan durante la dinastía Tang (siglo VII-X). Valiéndose de estos dos astrónomos, Chen Zhou (siglo III) situó 1464 cometas distribuidos por 283 constelaciones.

Los antiguos chinos tenían un registro al detalle de los resultados de la observación astronómica y astrológica. Desde la dinastía Han (siglo III a.n.e.-III) hasta la Yuan (siglo XIII-XIV) se registraron 596 eclipses solares. Los registros más antiguos se encontraron en el año 1200 a.n.e. en las inscripciones de caparazones de tortuga y huesos durante la dinastía Shang. Se anotaron más de 2000 eclipses solares y 400 lunares en toda la historia de la China imperial. Calcularon los Saros –ciclos de repetición- de eclipses solares, que tenían una duración de 777 meses nodales –del calendario solar- o 716 meses sinódicos –del calendario lunar. Este resultado duplicó el Saro de 3888,5 meses presentado por el astrónomo estadounidense S. Newcomb (siglo XIX-XX), y le anticipó unos 1000 años. Además, los pronósticos sobre los eclipses solares eran muy precisos. Gracias a ello, los científicos occidentales establecieron una nueva escuela académica llamada Astronomía histórica. Asimismo, prestaron atención a los eclipses lunares. El más antiguo registrado fue en agosto del año 776 a.n.e., considerado el primer registro lunar de la humanidad, adelantándose en más de cincuenta años al primer registro egipcio. Zhang Hen (siglo II-I) explicó que la Luna era iluminada por los rayos del Sol, y los eclipses lunares tenían lugar cuando la Tierra se interponía entre el Sol y la Luna, oscureciendo el satélite.

Igualmente, los antiguos chinos obtuvieron grandes éxitos en la elaboración de los calendarios. Según una leyenda china, fue el emperador Huangdi quien creó el primer calendario de la nación oriental. En el Shang Shu (documentos históricos), se registra que durante el gobierno del Emperador Yao (2356-2255 ane), el año se dividía en cuatro estaciones y 366 días, con un mes adicional intercalado. En el periodo de Primavera y Otoño (siglo VIII-V ane), los astrónomos chinos fueron los primeros del mundo en intercalar nueve meses en 19 años para neutralizar la diferencia entre el calendario solar y lunar. A finales de la misma etapa surgió el calendario de 365 días y cuarto, que estipuló que la duración entre el solsticio de invierno y el del año siguiente era de 365,25 días, el número más preciso de días del año tropical en el mundo, anticipándose en 500 años a los europeos.

Estatua del astrónomo chino, Guo Shoujing. Fuente
En 1280, Guo Shoujing –astrónomo y matemático chino-, tras cuatro años de intensos estudios, logró calcular la velocidad precisa del movimiento del Sol, aplicando la interpolación cuadrática y convirtió los datos de las coordenadas de la Elíptica y del ecuador. El resultado fue el calendario Shoushi Li, cuya exactitud no tenía precedentes. Tomó el solsticio invernal del año 1280 como inicio del calendario y definió que la duración de un año tropical era de 365,2425 días, y la de un mes lunar 29,530593 días. Su error con respecto a una evolución anual de la Tierra alrededor del Sol solamente era de 26 segundos, tan exacto como el Calendario Gregoriano –usado actualmente en casi todo el mundo-, pero con tres siglos de más antigüedad que el occidental. Como reconocimiento de su aportación, un cráter de la Luna fue denominado “Cráter Guo Shoujing” y un astro menor descubierto en 1964 también fue denominado con su nombre. 



BIBLIOGRAFÍA

BROWN, M. y SCHIROKAUER, C., “Breve historia de la civilización china”, Barcelona: Edicions Bellatera SL., 2006.

BUCKLEY EBREY, P., “Historia de China”, Madrid: La Esfera de los Libros, SL., 2009.

DENG YINKE, Inventos de la antigua china, Madrid: Editorial Popular, 2013

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